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El Tomás de Rocamora le ganó a Parque Sur en el cierre de la Primera Fase de la Liga Argentina de Básquetbol, el interno Cristian Romero tuvo un momento para hablar sobre lo que fue este encuentro, la ascendencia que tiene dentro de un plantel muy joven y lo que se vendrá para el Rojo en la segunda parte del certamen. Palabra autorizada si las hay para hablar de este presente del equipo que se prepara para una gira de tres partidos. Viene de ser una de las figuras en el clásico uruguayense.

 

Las tribunas y plateas están vacías. Las luces del estadio a medio encender, sobre el parqué están un par de Juveniles jugando uno contra uno y los jugadores del plantel mayor están cerrando la práctica de recuperación. Apenas segundos después de haber estado sumergido en hielo el Kily Romero se apresta a dejar la cancha pero, gustoso, acepta sentarse hablar sobre el reciente triunfo del Rojo y su presente.

“La verdad que fue lindo porque el marco de público que había en la cancha fue hermoso, el ambiente que se generó también fue muy lindo y, a pesar de ser un clásico, destaco el respeto porque cada hinchada alentó a su equipo y no hubo insultos ni nada de eso; ésas cosas que por ahí manchan un poco pero lo que se vio fue una verdadera fiesta del deporte”, comenzó diciendo el cordobés respecto al clima con el que se vivió el partido en el Paccagnella.

Luego se refirió particularmente a lo que fue el partido y destacó: “Personalmente me alegré muchísimo por los chicos porque la verdad que seguramente no tienen tanta experiencia en jugar un partido a cancha llena, con la presión que eso genera. Ellos lo hicieron de maravilla, creo que el mejor momento del partido fue el cierre y lo hicieron espectacular; con carácter, y eso les irá dando confianza para todo lo que se viene”.

Sus 37 años y una vasta trayectoria como jugador le permiten analizar imparcialmente lo que había ocurrido un día antes en el mismo lugar. “Fue raro el partido, porque nos sacan ventaja y se la limamos; nos vuelven a sacar ventaja y se la volvemos a limar. Creo que es una virtud del equipo que nunca se entrega, contra (Estudiantes) Olavarría faltando dos o tres minutos estábamos siete abajo, lo empatamos, fuimos a suplementario y lo pudimos ganar”, reseñó.

Enseguida, agregó: “El equipo no se va a entregar nunca, va a luchar hasta el final. Hoy nos damos cuenta que si entramos 8-10 puntos abajo en el último cuarto lo podemos revertir. Obviamente que hay un montón de cosas para mejorar y no llegar a esa situación. Venimos de dos victorias donde tuvimos que remontar y nos terminó saliendo bien, con tremendos cierres; aunque, tenemos que tratar de no se llegar siempre así y mejor pudiendo manejar los hilos del partido”.

También en relación a lo que fue el triunfo ante el Sureño, dijo: “No deja de ser positivo lo que se logra y el hecho de ante la adversidad poder remontar el partido en los minutos finales. Contra Parque Sur pareció que ellos en los minutos finales se quedaron muertos, sin juego; y los chicos siguieron corriendo, proponiendo y yendo para adelante. Quizá no con tanto básquet pero con entrega pudimos dar vuelta el partido y ganarlo”.    

Rocamora tendrá ahora una gira en la que enfrentará a Gimnasia de La Plata, Quilmes de Mar del Plata y Estudiantes de Olavarría por lo que anímicamente este triunfo resultó por demás valioso. “Sin dudas que anímicamente es una inyección tremenda para el equipo, porque veníamos de tres o cuatro golpes seguidos en partidos donde por momentos jugamos bien pero la mayor parte la jugamos mal; así no disfrutás y la pasás mal. Es mucho más fácil trabajar desde la victoria, para el entrenador, los jugadores y para todos”.

 

“Ahora se viene esta gira de tres afuera, que serán partidos durísimos pero a la vez sabemos qué tenemos para ir a jugar afuera. Entonces, lo que tenemos que lograr es que lo que hacemos acá en Rocamora lo podemos hacer en la ruta también. Por ese lado es un lindo desafío para el plantel, salir a jugar de igual a igual en cualquier cancha”, añadió.

 

El Kily jugó solo 5 partidos de los 12 que el Rojo disputó en la División Centro Sur. Llegó como reemplazo de Richard Freeman y hasta acá promedió 15.4 puntos y 4.2 rebotes, transformándose en la voz de mando de un plantel con promedio de 21 años. “La verdad que los pibes son diez puntos y excelentísimas personas que es lo más importante. Creo que ellos necesitaban a un referente, no sé si dentro de la cancha pero sí alguien que les hable porque los chicos escuchan mucho. Está bueno, me gusta el desafío de estar en un plantel con jugadores jóvenes y ser la voz de canto; por todo lo que uno vivió o los años que lleva en las canchas”, reflexionó al respecto.

 

Más adelante llegó el momento de hablar de lo que vendrá de aquí en más para el Rojo, que espera por las recuperaciones de Mauro Araujo y Marcos Helman. “Hace poco hablaba con (Leandro) Palladino y le decía que estaba entusiasmado con el equipo porque creo que tiene algo que es importantísimo y es la entrega. Van al frente y se van a equivocar y es así porque son pibes y se pueden equivocar. Pero, gracias a eso, pudimos ganar estos dos juegos; por ir, por ir y no entregarse nunca. Por eso creo que para lo que viene si seguimos de esta forma van a ser más los triunfos que las caídas; de las caídas tendremos que aprender y de las victorias saldrán cosas buenas. Estoy ilusionado con lo que viene”, aventuró el ala pivote.

 

También hubo un momento para dejar el básquet de lado y preguntar por las cosas que encontró en la ciudad y en el club. “La ciudad es muy linda; me encantó. En el club encontré un grupo humano espectacular, todos los días tenés al presidente acá; los dirigentes siempre cerca y eso facilita mucho las cosas para uno que viene de afuera. Cualquier problema que uno tiene enseguida están a disposición y eso es muy importante para nosotros ya que somos 4 o 5 de afuera. Encontrar eso está bueno y hace al grupo”, respondió.

 

Finalmente dejó  algunas palabras para la familia, a la que no es fácil no ver y de la que espera un pronto reencuentro. “Es algo duro, tengo dos chiquitos y están allá en Córdoba. Pero bueno, en enero si Dios quiere, nos venimos todos juntos para disfrutar porque también se trata de disfrutar y conocer gente. Así que dentro de poco estaremos todos juntos, disfrutando de la cancha y también de la ciudad”, concluyó.

 

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