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Por una nueva fecha de la División Centro Sur de la Liga Argentina de Básquetbol, este sábado, Tomás de Rocamora perdió como local 98-101 frente a Racing de Chivilcoy en un partido en el que tuvo que correr siempre de atrás. La figura del encuentro fue Joshua Morris, con 27 puntos y 10 rebotes, mientras que Mauro Araujo volvió a destacarse y esta vez con 26 puntos. El próximo jueves el Rojo recibirá a Gimnasia de La Plata.

 

Rocamora jugaba su segundo compromiso como local ante un rival que llegaba con tres derrotas encima y apenas un solo triunfo en este inicio. El Rojo no pudo acomodarse desde el principio, si bien después de un flojo comienzo logró ponerse 10-8 arriba de ahí en más no volvió a estar más nunca adelante en el marcador. Su amnesia defensiva del primer tiempo le terminó costando caro porque en el segundo todo el esfuerzo debió ponerlo para achicar; aunque quedó muy cerca de darlo vuelta.

 

Tras un primer cuarto que Racing ganó 17-21 empezaron a notarse cada vez más los problemas para contener a Morris en la pintura. El rastafari de Racing hizo ocho puntos en el primer chico y siete más después; una verdadera pesadilla para David Jelks que no le encontró nunca la vuelta. Y sintió Rocamora la ausencia del lesionado Marcos Helman, quien siempre ingresa para dar pelea con alma y vida debajo de los tableros. La prolijidad de Racing fue decisiva para un parcial 22-31 (39-52).

 

Rocamora debía volver del vestuario con la obligación de mejorar su defensa y empezar a descontar desde el inicio. No pudo hacerlo, Racing le anotó cuatro puntos en fila y alcanzó la mayor diferencia de la noche (39-56). Esos 17 puntos obligaron a Rocamora a salir a marcar mucho más arriba y tratar que la bola no llegue a Morris. De a poco, asimismo, el equipo mejoró la ofensiva, un par de triples de Caire, buenas apariciones de Araujo y Más Delfino para limar puntos y dejar el tablero 69-77.

 

En el último cuarto la cara inicial de Rocamora fue otra, Araujo incisivo y Richard oportuno para aturdir a Racing. Tras un triple de Impini el marcador quedó 74-79, y más tarde Araujo lo llevó a 78-79. Ahí le faltó un poco de serenidad al Rojo porque pareció querer pasar a ganar antes que igualar el tablero. Racing contestó los golpes con apariciones de Pallotti y mantuvo la ventaja. Los últimos dos minutos fueron más hablados y protestados que jugados, por fallos más polémicos que acertados.

 

Todo arrancó cuando Trías le cobró pasos a Matías Caire al momento que éste se disponía a lanzar de tres y el tablero estaba 84-87. Después se sucedieron pitazos similares para uno y otro lado que opacaron el cierre. Lisandro Fernández fue tres veces a la línea y no falló nunca, Araujo fue dos y tampoco. Rocamora cortó siempre con falta y como Racing no erró no tuvo esa chance de forzar el suplementario. Fue victoria de la visita que de esta forma volvió a devolver la gentileza de perder en casa.

 

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