Historia

Nuestra Historia

El sábado 16 de julio de 1927 en la casa de la calle Santa Fe, hoy Carosini, perteneciente a Dina
Carmen Olivieri, se llevó a cabo la primera reunión fundadora del “Lawn Tenis Club Estímulo”. Ese
fue el primer nombre del que más tarde sería el Tomás de Rocamora actual. La Comisión Directiva se
constituyó de la siguiente manera: presidente: Dr Simón Plazaola, secretaria la mencionada
anfitriona Dina Carmen Olivieri, tesorera, Sara Scatena, pro-tesorera, Celia Tasara, y vocales, Blanca
Tramontín, Cándida Taquela, Celia Terenzi y Miguel Galaz.

En 1929, por iniciativa de Argentino Suárez se consolidó el “Rocamora Lawn Tenis Club”, un lugar
dedicado exclusivamente a la práctica del tenis. A partir de la incorporación de otras disciplinas como
básquet, paddle y mucho más tarde, la natación, el club amplió sus ofertas deportivas a la
comunidad y acrecentó su prestigio entre las familias deportistas.

Las acciones meritorias destinadas al futuro, han estado siempre en manos de hombres y mujeres
altruistas, innovadores y solidarios. Fueron muchos los de esa estirpe que pasaron a lo largo de los
años por las canchas y patios del Tomás de Rocamora. Mencionarlos a todos, en esta breve reseña,
sería imposible, pero sí es un acto de justicia nombrar a los que dejaron profundas huellas. Julio
Paccagnella y Eduardo Giqueaux merecen un párrafo aparte. “Don Julio” como todos lo llamábamos,
no sólo fue un entrenador dedicado y conocedor del básquet, sino que fue un sembrador de férreos
valores morales. Presidente de 1942 a 1948, y de 1954 a 1956, con su cara seria y su corazón de pan,
fue para la vida del club, un estandarte difícil de igualar. Eduardo Giqueaux que ya en 1935 formaba
parte del equipo de básquet, asumió la conducción de los destinos Rocamorenses desde 1968 a
1971, 1983 y 1987, y desde 1990 a 1994.

Enumerar los éxitos y logros de la bandera roja y blanca es una tarea que la posteridad ya ha
recogido en los archivos de esta institución. Solamente quiero mencionar a los que fueron y serán
símbolo y ejemplo para los niños del futuro. Destacamos en ese grupo de excelencia a los
basquetbolistas Fernando “Nando” Gondell, Mario “Tucumano” González, y “Torito” Paladino, a las
jugadoras de tenis Ileana Carreón, Melisa Arévalo y Lorena Losada.
Casi 100 años sobre sus espaldas lo mantienen al tope de las realizaciones deportivas locales,
provinciales y nacionales. Su nombre a flameado siempre en lo más alto de las competencias de esta
ciudad con un semillero que se mantiene hacia el mañana, porque un club es también una mirada
hacia el futuro. Pese a los desafíos económicos y los problemas financieros, siempre contó con el
imprescindible y necesario apoyo de los socios que se sienten orgullosos de pertenecer a un lugar
que guarda en cada patio, en cada baldosa, en cada cancha, el recuerdo de todos los que lo hicieron
grande.

Desde el 2006 el Club ha marcado un crecimiento continuo,
sostenido y prolongado en lo institucional y deportivo. A partir del
trabajo ordenado y la administración de recursos, se viene
destacando siempre en el máximo nivel en básquet de Argentina,

logrando campeonatos nacionales en todas sus categorías y
permaneciendo en el tiempo con equipos competitivos.
Así también los resultados institucionales y deportivos no son
obra de magia ni una casualidad que se nos brinda en el camino,
sino que son fruto de una planificación, de la proyección conjunta,
del trabajo diario, del compromiso asumido con responsabilidad,
de pensar estrategias y formas para los desafíos que se nos
presentan.
Logrando en lo dirigencial un mayor profesionalismo que
abarcan distintas áreas de nuestro Club.
ESTABILIDAD Y
CONTINUIDAD

Hoy, , es necesario agradecer a todos sus deportistas: jugadores mayores, juveniles, niños y niñas de
las diferentes disciplinas que siguen sosteniendo esa antorcha luminosa del esfuerzo y de la
superación personal, heredada de sus mayores. También merecen un párrafo aparte los
entrenadores, directores técnicos y todos los que de una u otra manera pusieron siempre su corazón
al servicio de los que forman parte de la gran familia del Boulevard Irigoyen.